miércoles, 11 de noviembre de 2015

mercado.

No
jamás quise, ni pretendí mucho menos...
vivir a la sombra de tu sombra
ni morir detrás de ella
tampoco halagarte por tu ambición
jamás me sentí segura bajo esa cobija...
al fin
siempre le perteneciste a ella
y jamás tuviste ojos para mi
ante tus ojos yo era un fracaso
ante ti la humildad sólo era símbolo de debilidad
y arrastrabas los pies al verla, simplemente para no llegar a ella
sonreías irónico ante su reflejo
jamás la conocerás tan bien
como conoces a la codicia
tu plato favorito
y más en el desayuno
despertabas temprano para abrirle paso al lujo y no tenías tiempo
ni para ti.


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